«Por las buenas somos muy buenos, por las malas somos guerreros temibles», amenazó este jueves el presidente Nicolás Maduro al asegurar que frente a las pretensiones de algunos sectores de oposición «los apellidos», no se raja.
«No me le rajo a nadie, solo me debo al pueblo soberano de esta Venezuela heroica»,, declaró durante un acto conmemorativo de los 36 años de la rebelión popular llamada «Caracazo».
En ese contexto histórico exaltó que «si algún día la oligarquía fascista de los apellidos intentara imponer en Venezuela por la vía del apoyo imperialista y la violencia un régimen de colonialismo económico y político, lo que vimos hace 36 años se multiplicaría por mil, habrían mil 27 de febrero (1989) contra la oligarquía y ahora sería un pueblo organizado», fustigó.